El cuerpo. Y por qué Occidente piensa en la trascendencia del mismo. El tiempo.


El cuerpo. Qué tema. Si bien la pregunta es capciosa porque implica a su vez, dos temas.

¿Por qué en la cultura occidental greco-romana se piensa tanto en el cuerpo, y tanto en su trascendencia? Sin buscar la respuesta exprofeso, de pronto leyendo el libro de turno, en una mañana lluviosa de Buenos Aires, inserto en el transporte público, rumbo al trabajo corporativo, donde el Tiempo determina los hechos de la vida cotidiana, amaneció nublada una sonrisa en una página inscripta en devenires. Gracias a Anabel Lee Teles, autora de ‘Una filosofía del porvenir’ (2018).

Platón vivió en en la Grecia Clásica alla hacia el siglo V a.c. , y su filosofía muestra una preocupación por el cuerpo, y las bellas formas, mostrando en los diálogos una valoración del mismo. Él da preeminencia a lo intangible, claramente, dictaminando en su ‘Fedón’ que el alma le debe dar la espalda al cuerpo, y concentrarse (trascender) en las verdades abstractas (que no son sino otras formas pero abstractas) → Ello crea el punto de vista desde el cuál se ven las cosas → Hay que moldear el cuerpo, adiestrarlo, domesticarlo, algo positivo por cierto. Esta modalidad del pensamiento (esta matriz de aprendizaje) le da una importancia prominente a lo existente, al entorno, y es este el punto de apoyo del pensamiento ascencional (trascendental) → Dominar la cárcel del cuerpo hacia las formas intangibles eternas.

Dicho de otro modo, el Occidente greco-romano le debe a Platón su materialismo, vaya paradoja.

Por oposición a la forma (cuerpo, espacio) tenemos la fuerza (tiempo). ¿Se podría pensar una filosofía occidental heredera de Grecia, donde su punto de apoyo no fuera la materia? Tiempo y espacio (fuerza y forma) son dos variables indisolubles en la Física. De hecho en la física cuántica podemos anular la variable tiempo (t = 0) para poder ubicar a un electrón en determinado lugar (es el principio de incertidumbre, o indeterminación de Heisenberg) , pero no así para ambas variables al mismo tiempo.

¿Podemos pensar en una filosofía cuántica? Una filosofía de la indeterminación, de la incertidumbre, que no se limite clásicamente a una de las variables (cuerpo materialmente sensible, tangible, bello y que debe ser trascendido según Platon) . ¿Será posible?

Por ejemplo, pensar que en el tiempo solo existen los hechos. Pensar una filosofía del tiempo (por oposición a la del cuerpo) es pensar en hechos. Ni siquiera pensar que somos el resultado acumulado de nuestra experiencia, porque no tiene la mas mínima importancia el “nosotros”, ni el “yo”. Solo hechos. Sin importar en lo más mínimo ni el yo, ni la conciencia, ni el inconsciente, ni quién o qué somos, ni a qué suscribimos. En ninguna psicología, solo la física del tiempo. Solo existen los hechos. El pasado como un continuo sucediendo en la historia, un presente asentado antes de que el futuro comience a suceder. Y los hechos allí. Nada sujeto (ningún sujeto), todo liberado a la producción creadora de los hechos. ¿Será eso posible? ¿O que es sino acaso todo este big-bang?

Una pregunta dispara mil preguntas mas. Veremos si Anabel y su hilo nos sacan del laberinto.